13 mayo, 2007

TODO ES UN MURAL...

Cronica de un deseo...

Cuando decidi blogear Poesia adicta para un colibri
el libro ya habia sido impreso por Coediciones America,
en ese momento recien y lo presentaba a la comunidad
universitaria en la UPAEP y apenas y era enviado
a otros interesados en distintas instituciones educativas...

Para cuando mi segunda coleccion fuerte, Soy como el mar
avanzaba al 50%, escribiendo un verso al que titule melancolia,
Silvia, me comento que era mas bien como un canto de esperanza,
y el verso cambio de titulo y mi poesia cambio de tinta,
asi es que se titula Esperanza, en esos breves instantes
en que el alma y la mirada coinciden, inicio: Canto Repentino...

Canto Repentino viene a ser una cronica del amor, pero no
del amor grande, ni del gran amor, ni del ciego, ni del amor
puramente romantico o sensual, etc., sino del amor convertido
en destino, la vida conjugada en verso, la poesia de dos personas
enteras (no solo dos personajes) que se convierten en el mar
y el viento de sus propios itinerarios y se esfuerzan en hacer
del amor un destino compartido, unico, claro que poeticamente
esto va mas alla, pero eso lo tratare en otro articulo...

Por otro lado, colecciones que he iniciado y han quedado pendientes
como Felicidad destruida, Chaman de sueños, etc.,
corresponden al tema de este articulo, un deseo estreñido,
pero porque no avanzan en el tracto de mi organismo poetico?
porque no son expulsadas estas formas poeticas?
no lo se! sin embargo lo que si se, es que Murales en la pared
si alcanzo el destino previsto...

Insisto en mencionar y hablar de Murales en la pared,
porque hoy me di cuenta que ya aparecian trazos de esta coleccion
en los blogs Poesia adicta y Soy como el mar, por lo que anexo
a este articulo, los links que llevan de aqui para alla, bueno
o que rememoran el alla desde el aqui...

Espero les guste este repaso de Murales en la pared,
desde Soy como el mar y Poesia adicta...

Saludos, GZ


---> Murales en la pared, desde Poesia adicta para un colibri...

---> Murales en la pared, desde Soy como el mar...
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